Phil Ivey puede ser a veces un hombre de pocas palabras, y a menudo son las propinas las que traducen, si el jugador está contento con un servicio, ya sea un masaje o servicio de habitaciones. Y así pudo comprobarlo Barry Greenstein en el PCA Bahamas.
A principios de mes, durante la PokerStars Caribbean Adventure, Ivey fue a la habitación de Greenstein para ver los playoffs de fútbol americano. La habitación estaba un poco desordenada y Greenstein llamó al servicio de limpieza para que limpiaran. El hecho es que Ivey le dío una propia a la camarera de habitaciones de $100 y le dijo: “Toma. Es judio, así es que no te va a dar más”.
Pero la pequeña broma parece que tuvo consecuencias imprevistas para Greenstein, ya que después de ese servicio, le llamaron repetidas veces para saber si su habitación necesitaba limpieza, lo que terminó en una auténtica molestia.
Barry Greenstein cuenta la historia completa en este video.

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