No suele ser habitual, que lo que sucede en la Bobby’s Room, en el Bellagio en Las Vegas, llegue a oídos del público en general. En la exclusiva sala de poker, donde se juegan las partidas de high stakes en vivo más caras del mundo, la entrada está restringida a pros y jugadores aficionados adinerados y el personal del casino es muy discreto sobre lo que allí sucede.
Aún así y según la revista danesa Acemag y una de sus fuentes ha informado de una historia que sucedió en dicha sala el verano pasado durante las WSOP.
El jugador libanés, Sammy Farha acababa de ganar un gran bote (debe entenderse como un bote gigantesco!) y tras terminar la mano, le tiró una ficha a la dealer. Por lo visto la chica se puso muy contenta ya que se trataba de una ficha por valor de $25.000 y se apresuró a guardarsela en el bolsillo.
Uno de los jugadores que participaban en la partida, le preguntó a Farha si había sido un fallo o si de verdad quería darle una propina de $25K. Por lo visto Farha se había equivocado y entonces quiso recuperar su ficha de vuelta, pero la dealer no quiso devolverla. El problema era que el propietario del Bellagio estaba sentado, jugando en la misma mesa y le explicó a la dealer que le sería imposible cambiar esa ficha por dinero en ningún casino de Las Vegas, por lo que lo mejor era devolverla. Además si no lo hacía, perdería su trabajo.
Por desgracia para la croupier tuvo que terminar devolviendo la ficha y despedirse de una propina de $25.000.
Vía: Acemag
Foto: PokerTube

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